Inspectores aduaneros requisaron 100 vibradores de siliconas y 200
masajeadores eróticos en el aeropuerto de Foz de Iguazú, durante el feriado de
carnaval.
La mercadería estaba en una maleta que un hombre intentó embarcar en un
vuelo rumbo a la ciudad de Fortaleza el pasado martes.
El sujeto había comprado la mercadería en el vecino Paraguay y
consiguió pasar el matute por la frontera internacional. Para su desgracia, fue
detenido más tarde durante un control de rutina en la terminal aérea.
Según consigna Folha, la Aduana consideró -con toda sagacidad- que la
mercadería había sido ingresada al país "con intenciones
comerciales", y la normativa permite incluir en el equipaje solo bienes
para uso personal. Si se trata de una importación, debe hacerse mediante un
despachante.
En el momento de llenar la ficha del aeropuerto, el hombre había
proporcionado la dirección de un motel en Fortaleza.
El propietario de la mercadería fue dejado en libertad después de la
revisión, al igual que su familia, que lo acompañaba en el viaje.
El caso será elevado al Ministerio Público, que decidirá si inicia un
proceso legal contra el contrabandista. La mercadería, cuyo costo no fue
proporcionado, será destruida.
Sólo en enero de este año, las autoridades aduaneras de Foz de Iguazú
requisaron mercaderías irregulares por valor de 10 millones de dólares. El
artículo más decomisado es el cigarrillo.
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